Diferentes medios de comunicación han informado de que la Guardia Civil ha iniciado una investigación contra un hombre que empleó la Inteligencia Artificial (IA) para hacer ‘deepfakes’ sexualizados de menores de edad. Las pesquisas comenzaron a partir de cuatro denuncias que ponían de manifiesto que el sospechoso había sustraído de Instagram fotografías de las menores para manipular sus rostros y cuerpos mediante IA, lo que le permitió crear imágenes ficticias que aparentan ser reales.

AVERUM Abogados, como despacho experto en defender el honor, la intimidad y la propia imagen, alertó en un artículo publicado hace tres años de las consecuencias para los derechos fundamentales de los primeros ‘deepfakes’. El Socio-Director de AVERUM, Mario Bonacho Caballero, señaló que “todos los ciudadanos nos hemos convertido en cuestión de años en verdaderos transmisores de información, y en este escenario, en concreto los ‘deepfakes’ han significado la proliferación de situaciones irreales y, por qué no decirlo, totalmente falsas”. 

“La inteligencia artificial ha traído consigo la creación y recreación de situaciones falsas, trasladando al espectador medio situaciones torticeras e irreales que en muchas ocasiones han concluido con la vulneración del derecho al honor del personaje en cuestión, así como de su derecho a la propia imagen. Lo que en principio pudiera parecer un juego informático podría desembocar en un proceso judicial por mermar los derechos fundamentales”, alertó Bonacho. 

En este contexto, los ‘deepfakes’ ya están comenzando a utilizarse para actividades delictivas, que además provocan intromisiones ilegítimas en los derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen de los menores. Cabe destacar que el hecho de que un menor de edad vea difundidas imágenes sexuales atribuidas a su persona, ya sean retocadas o no, supone una forma de violencia y explotación sexual. Es por ello por lo que la Ley Orgánica 1/1982, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, daría cobertura a este tipo de conductas, y las víctimas estarían amparadas por este cuerpo normativo, pudiendo ejercitar las correspondientes acciones legales para la defensa de tales derechos

Ante estos casos, lo más importante es intentar salvaguardar la imagen robada y modificada. Para ello, es posible recurrir a mecanismos de certificación o constatación digital que permitan acreditar que la imagen se encuentra alojada en una plataforma, y no ceder ante ningún tipo de chantajes. Como especialistas, desde AVERUM Abogados recomendamos acudir a la vía civil interponiendo una demanda por vulneración del derecho a la propia imagen, y también podría producirse una intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad.