
El Consejo de Ministros de esta semana ha aprobado el Proyecto de Ley Orgánica de protección civil de los derechos al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, que inicia su trámite ahora en el Congreso de los Diputados. Según el Gobierno, “se trata de una norma más garantista y adaptada al entorno digital con la que se sustituirá la ley de 1982”.
Además, el Ejecutivo aseguró que “una de las principales novedades que introduce el Proyecto de Ley es que, por primera vez, considera ilegítimo el uso de la voz o la imagen de una persona sin su autorización con fines publicitarios o comerciales empleando la inteligencia artificial o tecnologías similares, como los deepfakes. Además, se adoptarán las medidas necesarias para que la difusión del contenido con efectos lesivos no perdure en los entornos digitales”.
En este contexto, Marisa Herrero-Tejedor, Socia de AVERUM Abogados –despacho especialista en derecho al honor, la intimidad y la propia imagen con más de 35 años de experiencia– ha explicado en el programa En casa de Herrero de esRadio que “esta ley es un paso que adecua la legislación, que recordemos que era del año 1982, al nuevo paradigma” social generado por el auge de internet y la Inteligencia Artificial.
“Bastantes de las cuestiones que se están presentando como nueva legislación responden, ya no tanto a la anterior legislación, sino a aspectos que nuestros jueces y tribunales ya se habían encargado de dirimir. He leído, por ejemplo, noticias que decían que se regulaba por primera vez el derecho a la voz como un derecho distinto a la propia imagen, es decir, que se regulaba el derecho a que no se pudiera utilizar la voz de terceros cuando eso ha sido establecido por nuestro Tribunal Constitucional en abundante jurisprudencia”, ha añadido.
Igualmente, la socia de AVERUM ha destacado sobre los True Crime, las series o películas basadas en delitos reales que pretende abordar la normativa, que “la Ley Orgánica 1/1982 sí que regulaba en uno de sus preceptos la imposibilidad de que cualquier persona que había sido condenada a un delito pudiese hacer lucro del mismo, con lo cual eso no es una novedad”.
Por su parte, ha subrayado que “sí que me ha llamado la atención, porque es un paradigma completamente novedoso, el tema de los deepfakes”. “En el año 1982 nadie podía intuir que efectivamente fuera a existir la Inteligencia Artificial y que la imagen tanto de personas famosas como privadas pudiese ser expuesta. Entonces, esta ley protege de manera especialmente relevante los deepfakes, este contenido que puede atentar o no contra el derecho a la propia imagen, pero que tiene que ser regulado y que tiene que constar que es un material creado con IA y que no responde a la realidad”, ha zanjado.
