¿Puede restituirse el honor tras una imputación indebida?

¿Puede restituirse el honor tras una imputación indebida?

En el ámbito legal nos encontramos con juicios que son muy mediáticos, lo que supone que, durante días, la opinión pública pueda estar haciendo especulaciones sobre la culpabilidad o inocencia de los imputados. Con el objetivo de analizar si estos hechos damnifican el honor y reputación de las personas implicadas, Mario Bonacho, letrado responsable de las áreas de Delitos contra la Intimidad y Defensa de la Reputación Corporativa en AVERUM Abogados y, Ana Bravo de Laguna, asociada senior de Garrigues, han participado en un reportaje del Consejo General de la Abogacía Española titulado “Restituir el honor tras una imputación indebida, un daño difícil de reparar”.

En este aspecto, tras realizar comentarios, opiniones y juicios de valor hacia una persona imputada, el daño reputacional o de honor sobre esta ya está hecho y, por tanto, en muchas ocasiones es difícil de componer.

En declaraciones de Mario Bonacho, “a día de hoy, no existe un mecanismo legal que conlleve la solicitud de una condena por intromisión al honor contra una administración por haber involucrado a una persona de forma injusta en un procedimiento legal”. Esto se debe a que ese juicio social, al margen del proceso penal, se clasifica de interés general para la población de forma jurisprudencial.

La presunción de inocencia del acusado

Ahora bien, puede darse el caso de que los medios de comunicación efectúen comentarios sin respetar la presunción de inocencia del acusado. Ante esto, es probable que se de una lesión del derecho al honor en la persona afectada, quien “podría solicitar al juzgado competente (generalmente, en un escenario civil) al amparo de la L.O. 1/1982, se declare la existencia de intromisión en su derecho al honor, con las consecuencias legales inherentes a tal petición (retirada de la información, indemnización, publicación de la sentencia…)”, ha reconocido el Letrado de AVERUM Abogados.

No obstante, este tipo de casos tienen un alto grado de subjetividad, que, normalmente, se resuelven con la ponderación de los derechos fundamentales que entran en juego, como la libertad de información o expresión frente al derecho al honor del imputado.

La difusión en redes sociales aumenta el daño del afectado

Con el auge de las redes sociales y otras plataformas digitales, la información no suele desaparecer, sino todo lo contrario. Dichas plataformas sirven de altavoz para compartir mensajes de un modo más rápido, lo que provoca que el perjuicio del imputado aumente y, como consecuencia, el daño sea más difícil de frenar y reparar, ya que “a mayor difusión, mayor daño moral, que desembocará en un incremento de la indemnización que el sujeto afectado percibirá”, ha apuntado Bonacho.

El honor de las empresas

Las compañías envueltas en tramas de investigación también tienen derecho a proteger su “honor”, ya que ciertas imputaciones pueden mermar su imagen corporativa, así como el valor y reputación. Al igual que con las con las personas físicas, el daño al “honor” debe ser real y probable, es decir, si la empresa se ve sometida en una investigación por una presunta implicación en un acto delictivo, no quiere decir necesariamente que sea un acto reclamable, siempre y cuando, la imputación sea justa. Pero, si esta acaba resultando inocente, podría demandar a los detractores que les hayan condenado antes de la emisión del veredicto.

Utilice los siguientes enlaces para acceder al reportaje al completo: Consejo General de la Abogacía Española y Diario Jurídico.