La protección del honor, la intimidad y la propia imagen en tiempos del coronavirus

La protección del honor, la intimidad y la propia imagen en tiempos del coronavirus

AVERUM Abogados, firma especializada en Derecho al Honor, ha puesto en marcha una iniciativa, que se basa en la organización de webinars temáticos, con el objetivo de asesorar y ayudar a personas físicas y jurídicas en materias relacionadas con derechos fundamentales como es el derecho al honor, intimidad y propia imagen.

El pasado martes 7 de abril, AVERUM Abogados organizaba un webinar titulado “La protección del honor, la intimidad y la propia imagen en tiempos del coronavirus” junto a Mario Bonacho, responsable del área de Defensa Corporativa en la Firma, quien abordaba cómo la reputación de las personas y las empresas puede verse afectada hoy en día.

Para ello, la sesión estuvo dividida en dos bloques. El primero de ellos se centraba en analizar el derecho a la intimidad y a la propia imagen de las personas públicas y anónimas frente al coronavirus. En esta supuesta colisión, según detallaba Mario Bonacho, hay que tener en cuenta que los datos de salud, que es la información que más se está difundiendo en estos días, son de carácter confidencial y, por tanto, pertenecen a la esfera intima de cada uno debiéndose tener en cuenta a tal efecto si somos un personaje anónimo o público.

Pues, a la hora de transmitir una información, puede darse el caso de que haya un interés general, pero si este derecho entra en confrontación con el derecho a la intimidad, se debe acudir a unos requisitos jurisprudenciales (interés general, veracidad de la información y falta de consentimiento), con el fin de “ver hacia qué lado se inclina la balanza”, ha informado el letrado.

Pero, ¿qué sucede si soy un personaje anónimo? “Si divulgan sin mi consentimiento una información relativa a mi estado de salud y no soy personaje público (preferentemente vinculado a la política), ya sea a través de un medio de comunicación o a través de una red social, estaríamos ante una intromisión en el derecho a la intimidad”, ha declarado Bonacho.

El impacto del COVID-19 en la reputación corporativa

En relación a la segunda parte de la ponencia, el responsable del área de Defensa Corporativa ha hecho hincapié en el actual escenario de incertidumbre, que desafortunadamente ha llevado a muchas empresas a ajustarse a una serie de medidas laborales y fiscales, lo que ha desembocado en despidos o ERTES de los trabajadores. En consecuencia, muchas compañías han tenido que hacer frente a la difusión de fake news, comentarios degradantes, etc. en diferentes soportes.

Aunque se debe estudiar las circunstancias de cada caso en concreto, lo cierto es que la Constitución española no garantiza el “derecho al insulto” y, desde hace un tiempo, los tribunales han contemplado la protección del derecho al honor de cualquier persona jurídico-privada (empresas, asociaciones, etc.).

Por ello, si el “honor” de una compañía queda desprestigiado, ésta puede tomar medidas legales, que, con carácter general, son: vía penal (delito de injurias y calumnias, recogido en los artículos 206 y 208 del Código Penal), vía civil (intromisión ilegítima en el derecho al honor contemplado en la L.O. 1/1982) y vía mercantil (ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal).

Porque recuerda que “lo que es ilícito en la vida real, lo es también en la virtual”, ha concluido Bonacho.