La reputación empresarial, un derecho equivalente al honor de las personas

La reputación empresarial, un derecho equivalente al honor de las personas

Bajo el título “La reputación empresarial, un derecho equivalente al honor de las personas”, Antonio González Zapatero, socio-fundador de AVERUM Abogados, y Mario Bonacho, letrado de la firma especializado en derecho al honor, eran entrevistados en el especial ABC empresas el pasado 7 de julio para abordar la importancia de contar con un equipo jurídico en una compañía, con el objetivo de proteger su reputación corporativa.

Con el auge de las nuevas tecnologías, tanto las personas como las empresas están más expuestas a la opinión pública. En palabras de Antonio González-Zapatero, “los medios digitales y las redes sociales facilitan que todo ciudadano tenga acceso a manifestar cuánto quieran sobre el funcionamiento de una empresa, sea para bien o para mal. Además, hay que decir que la libertad de expresión, ese derecho fundamental, habilita a que un cliente manifieste su opinión sobre los servicios de un determinado producto. El problema surge cuando ese cliente, a veces, ficticio, utiliza una serie de herramientas para desprestigiar la marca a través de comentarios denigrantes o la difusión de fake news”.

En esta línea, las redes sociales, en ocasiones, son las causantes de las crisis empresariales. Por ello, para poder frente a posibles crisis, “nuestras principales recomendaciones para las empresas es que cuenten siempre con un equipo jurídico de confianza, que trate de gestionar las crisis reputacionales que puedan afectarlas. No queremos decir con estas palabras que contar con un equipo jurídico signifique entablar acciones judiciales por decreto; más bien todo lo contrario. A veces, las crisis reputacionales pueden erradicarse con métodos extrajudiciales y, lo más importante, que sean rápidos y efectivos para la empresa”, ha señalado Mario Bonacho.

Este equipo legal, a su vez, puede ayudar a una empresa en el proceso de reclamar si se han difundido fake news y le han supuesto una serie de pérdidas económicas. “Si se consigue probar que esa noticia no era cierta o que las opiniones eran infundadas o denigrantes, la empresa está legitimada a solicitar una indemnización por los daños causados. He aquí la gran disputa jurídica que impera en los juzgados y tribunales, ya que, en muchas ocasiones, disfrazan estos perjuicios materiales sobre el concepto del daño moral, como consecuencia de la ausencia de una disposición concreta que aclare esta controversia”, ha añadido Bonacho.

Por ello y, con el objetivo de transmitir siempre al consumidor final confianza y transparencia, debemos “decirles que la reputación que uno tiene en el mundo digital es el reflejo del alma. Es decir, lo que ve y siente un cliente o un potencial cliente, es lo que orbita y queda registrado en el entorno online. De ahí la importancia de dedicar ciertos recursos y tiempo a poseer una adecuada reputación online. En segundo lugar, que, para llegar a ese fin, es importante tener siempre cerca un equipo legal que supervise lo que concierne a la protección de la marca, ya sea en situaciones extremas de crisis o no. Todo ello dará lugar sin duda a su eventual crecimiento y adecuado posicionamiento en el mercado”, ha concluido González-Zapatero.