Delitos contra la intimidad y la difusión de vídeos relacionados con Santi Millán

Delitos contra la intimidad y la difusión de vídeos relacionados con Santi Millán

Esta semana ha copado los titulares de todos los medios de información, la reciente difusión de vídeos de carácter sexual en el que aparecía Santi Millán, manteniendo relaciones sexuales con una persona ajena a su pareja. Con motivo de la actualidad suscitada, Mario Bonacho Caballero, responsable del Área de Reputación Corporativa en Averum Abogados, ha colaborado en un artículo jurídico para The Economist & Jurist.

Delitos contra la intimidad relacionados

Como bien indica Mario en su artículo, la intimidad es el buen jurídico protegido en el art. 197 del Código Penal, es un derecho que todos los españoles tienen, pero que resulta más herido en personajes públicos.

El delito de Revelación de Secretos

La difusión de los citados vídeos de carácter sexual, pertenecen a la esfera privada del actor y presentador, Santi Millán. Y por ese motivo, al hacerse públicos, se ha posibilitado que haya sucedido lo acontecido. Es decir, tras dicha difusión, que atenta contra su derecho a la intimidad, además, ha recibido gran cantidad de comentarios y elucubraciones en torno a su persona.

Por lo que, atendiendo a las razones anteriores, el difusor de dichos vídeos estaría cometiendo un delito de revelación de secretos amparado en el art. 197 del Código Penal. Más aún, teniendo en cuenta que la víctima, en este caso Santi Millán, desconocía tanto el origen del material audiovisual y evidentemente no dio su consentimiento para que se difundiera dicho contenido.

Tal y como aclara Mario Bonacho, esta acción podría tener cabida en cualquiera de los apartados del art. 197 del Código Penal.

Pero, ¿en cuáles?

En el supuesto caso de que el difusor accediera al terminal del actor sin su consentimiento y, de esta manera, obteniendo el vídeo de forma ilegal para después transmitirlo por redes sociales; estaríamos ante una infracción del primer apartado del art. 197 del Código Penal, el cual establece penas de prisión de uno a cuatros años y multa de doce a veinticuatro meses.

Más allá de lo citado en el párrafo anterior, si el infractor, además de haber obtenido dicho material, también lo publicó; “se enfrentaría a pena de prisión de dos a cinco años, a tenor del apartado 3º del art. 197 del C.P”.

Este último escenario no es nada fuera de lo común, es bastante frecuente que los personajes públicos vean sus terminales interceptados por ciberdelincuentes, con el único fin de poder extorsionarles.

Existe otra posibilidad. Que ambos consintieran la grabación de dicho vídeo y que posteriormente fuese difundido sin el consentimiento de los partícipes. Esto le recuerda a Mario Bonacho, a lo sucedido en el caso de Olvido Hormigos, que vio dañada su imagen y su intimidad, por un delito de sexting.

Finalizando su intervención en The Economist & Jurist, Mario Bonacho Caballero, responsable del Área de Reputación Corporativa en Averum Abogados, añade que “la efervescencia de las redes y plataformas no puede abocarnos al hundimiento personal de las víctimas” y que el responsable de dichas difusiones, se enfrenta claramente a responsabilidades penales y civiles, por haber atentado de manera meridianamente clara contra la esfera privada de Santi Millán.  

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