AVERUM Abogados obtiene sentencia estimatoria contra Kiko Hernández y Telecinco

AVERUM Abogados obtiene sentencia estimatoria contra Kiko Hernández y Telecinco

El área de Derecho al Honor de la firma AVERUM Abogados ha conseguido una nueva sentencia firme estimatoria, condenando al colaborador Kiko Hernández, así como a Telecinco, por intromisión en el derecho a la intimidad de María José Campanario.

Los hechos sucedieron en 2015, en concreto, en el programa Sálvame (Telecinco) donde, en pleno directo, se difundió el contenido de un parte médico de Campanario.

En una primera instancia, el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Arcos de la Frontera (Cádiz), desestimó la demanda formulada por la mujer del diestro Jesulín de Ubrique, entendiendo que los hechos revestían cierto interés general y que los datos no podían ser considerados especialmente sensibles, no tratándose de un parte médico concreto. Y fue la Audiencia Provincial de Cádiz la que revocaba tal pronunciamiento, atendiendo a las pretensiones de Campanario.

Sin embargo, Antonio González-Zapatero y Mario Bonacho Caballero, letrados de AVERUM Abogados, argumentaron ante la propia Audiencia Provincial de Cádiz que se vulneró el derecho a la intimidad de Campanario al no existir un consentimiento expreso y, además, el colaborador leyó un parte médico concreto, que en absoluto tenía interés general para la sociedad.

Asimismo, manifestaron que el hecho de que un personaje público se haya lucrado con carácter previo de los avatares que comprende el mundo del corazón, no es óbice para que un medio de comunicación pueda comunicar cuánto quiera.

Así lo entendió también la Audiencia Provincial de Cádiz, que revocó el pronunciamiento de primera instancia y sentenció que tuvo lugar una intromisión en la intimidad personal y familiar de María José Campanario, condenando al colaborador a pagar 2.000 euros por los daños morales causados.

En palabras de los letrados, “se trata de una sentencia brillante en lo que concierne a la argumentación jurídica de la vulneración de la intimidad, pero que no compartimos en lo referente a la valoración económica del daño. Nuevamente, la obsoleta Ley Orgánica del año 1982 vuelve a actuar en contra del justiciable a la hora de ver restituidos sus daños morales”, han concluido.